Las Actualizaciones de la Pareja

Las actualizaciones en la pareja

Psic. Ana Luisa del Castillo Falconi

En esta ocasión hablaremos acerca de los cambios por los que atraviesa una relación de pareja, como si fuera el software de una computadora. Todas las computadoras requieren actualizaciones y constantemente piden que descarguemos la versión más actual de tal o cual programa. La experiencia de actualización del software no siempre es grata, sin embargo nos adaptamos a ella, hasta que se necesite la siguiente actualización.

 

Los cambios son parte de la vida, son tan cotidianos como respirar, pero es fundamental ser conscientes de que no podemos bañarnos en un mismo río 2 veces; es decir, en ocasiones los problemas en la relación de pareja surgen porque, a pesar de que sabemos que el tiempo pasa y deja cambios a su paso, queremos que la relación continúe como en su mejor momento. Aunque también hay parejas conscientes del cambio, sin embargo al presentarse alguna crisis no pensaron que fuera tan difícil darse cuenta de que algo estaba cambiando.

En la pareja generalmente hay un miembro un poco más pasivo que el otro, la pasividad es independiente del género. Puede haber hombres pasivos en el aspecto de ser hogareños, tímidos o sencillos y mujeres que prefieren desempeñar un sinnúmero de actividades, extrovertidas y complicadas en necesidades. Precisamente la combinación pasivo – activo en la pareja es un complemento ideal, tal como ocurre en la ley de la atracción: polos opuestos se atraen y polos iguales se repelen. Para el miembro activo el cambio es constante y para el pasivo es menos frecuente; por lo que la percepción de cambio para el activo se dificulta, el activo toma una foto de su pareja y la quiere mantener así, mientras que el pasivo generalmente vive el video de la relación por la cantidad de cambios que asimila.

Hay cambios que se dan por los ciclos naturales de vida que experimentamos y que son motivo de crisis de actualización frecuente por la discordancia pasivo – activo. A continuación analizaremos dichos cambios asociados al ciclo vital y daremos una propuesta de tratamiento para evitar una crisis demasiado severa, como ocurre cuando tu app ya no trabaja hasta que la actualizas.

De novios a casados.

Cuando cada quien vive en su casa, se visitan por las noches, salen el fin, conviven ocasionalmente en familia y después deciden que ya no pueden estar separados y se casan o empiezan a vivir juntos, la consecuencia es que ahora comparten la misma casa, las responsabilidades domésticas, de alimentación, gastos, etc. El primer año de adaptación a los hábitos del otro, suele ser un año complicado, aunque como aún siguen muy enamorados ambos miembros de la pareja suelen ser tolerantes y transcurre casi sin problema.Los problemas más fuertes al adaptarnos a los hábitos del otro están asociados a la familia extendida. Hacer comparaciones con el hogar de procedencia como “en mi casa las cosas eran diferentes”, y pretender que la situación con la pareja sea una continuación de los hábitos de ese hogar, porque de esa forma me siento más cómodo, sin duda generará dificultades en la relación. Las cosas se complican aún más cuando se vive en la casa de los padres – suegros y la lealtad que existe frente a los padres y la pareja entra en conflicto.

Dejar a los padres junto con sus hábitos para hacer nuevos, llegar a acuerdos con mi pareja y separarse de la familia de procedencia es la meta en esta etapa.

La llegada de los hijos

Esta etapa inicia desde el momento de quedar embarazados: vivir el embarazo con todos los cuidados y recibir al bebe en la casa junto con todo lo que ello implica. Esta etapa es el anhelo de muchas parejas. La razón social de hacer familias versa en torno a los hijos, por lo que si se espera demasiado la llegada de los hijos genera un conflicto social e incluso entre la pareja. El embarazo es una etapa difícil por los cambios hormonales, las mujeres somos más sensibles, pues biológicamente nos estamos preparando para recibir a otro que depende totalmente de nosotras; eso da mucho temor y si la pareja toma poco en cuenta estos cambios posiblemente venga una depresión. Al recibir al bebe los cuidados principalmente son para el recién nacido, por lo que es frecuente que los esposos sientan celos de sus bebes, la respuesta regular a los celos son salidas nocturnas con los amigos o regresar al seno materno para recibir la atención que en casa no se tiene.

El papel de los esposos en este momento debe ser de apoyo y contención a la mujer para que desempeñe su función materna tranquilamente. Si procuran involucrarse en la crianza del bebé, la mujer estará relajada y podrá reorganizar su rol pronto; de lo contrario su nivel de irritabilidad aumentará indefinidamente, lo cual propiciara crisis más severas de depresión.

Hijos adolescentes

Cuando los niños son pequeños al principio son un reto importante para los padres primerizos; sin embargo, al crecer, y con la consecuente llegada de los hermanos, los padres van adquiriendo cierta experiencia en los cuidados básicos que hay que darles. Los pequeños en respuesta son moldeables a nosotros, a los padres nos da gran placer que los hijos se parezcan a nosotros o que hagan lo que decimos. Los padres y los hijos viven en cierta adaptación en donde los roles están trazados y la dinámica es aceptable. Cuando los hijos llegan a la adolescencia es un reto para los padres. Los cambios frecuentes de humor, la energía desbordada, el reto a la autoridad, cuestionarse todo de la vida y exhibir las incongruencias paternas,son un ejemplo de la razón de la tensión producto de esta actualización. Si antes el niño sacaba buenas calificaciones ahora reprueba todas las materias, si antes cumplía con las tareas domesticas ahora no hace nada, antes no quería salir ahora sale siempre. Un integrante de la pareja defiende al menor en tanto que el otro tiene grandes conflictos con él o ella, las peleas son constantesy a veces se hacen bandos; lo que da como consecuencia que los desacuerdos en la crianza de los niños se agudice echándose en cara las decisiones que ambos toman: “que si pasa esto es por tu culpa, que si le dices o no, que si das o no”. La tensión es mutua y reciproca.

La solución es comprender que es una etapa que vive el menor, que se llama adolescencia y que el objetivo de todos estos cambios es que el joven llegue a ser él mismo. En este momento, el chico o chica está definiendo su propia personalidad, para lo cual necesita reglas claras y una contención flexible. Entre la pareja necesita haber acuerdos en cuanto a las reglas y apoyo mutuo en los momentos de tensión.

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